Biografía

Roberto Álvarez Ruiz (Gijón, Asturias, 13 de mayo de 1956) es un actor español de cine, teatro y televisión con una trayectoria de más de cuatro décadas.

A lo largo de su carrera, se ha consolidado como una figura versátil y reconocida dentro del panorama audiovisual y escénico del país, destacando por su rigor interpretativo, su capacidad camaleónica y su compromiso con cada proyecto que emprende.

Desde muy joven mostró un profundo interés por la interpretación, iniciando su formación artística en Asturias antes de trasladarse a Madrid, donde comenzó a trabajar en teatro y televisión. Sus primeros pasos sobre los escenarios llegaron en los años 80, participando en montajes como Fausto, La zapatera prodigiosa, El enfermo imaginario o Delirio, dirigidos por nombres clave como Luis Olmos, Antonio Llopis o Amelia Ochandiano. Con el tiempo, su presencia en el teatro se volvió constante, combinando clásicos y obras contemporáneas, y desarrollando una relación especial con el texto dramático y el trabajo actoral de profundidad.

Su salto al cine llegó en los años 90, participando en títulos que rápidamente lo situaron en el mapa cinematográfico español: Nada en la nevera, Entre las piernas, Manolito Gafotas o La mujer más fea del mundo. A partir de ese momento su carrera se diversificó, colaborando con directores como Pedro Almodóvar, Vicente Aranda, Daniel Guzmán, Antonio Hernández, Miguel Albaladejo o Carlos Iglesias. Películas como Juana la Loca, A cambio de nada, La vida de nadie, Abuelos o Los Borgia consolidaron su presencia en la gran pantalla, demostrando su amplio rango interpretativo y su capacidad para habitar personajes muy diferentes entre sí.

En televisión, Roberto Álvarez es un rostro ampliamente conocido por el gran público. Ha formado parte de algunas de las series más influyentes de las últimas décadas: Ana y los siete, Cuéntame cómo pasó, Hospital Central, Tierra de lobos, Carlos, Rey Emperador, Ciega a citas, El Ministerio del Tiempo o Amar es para siempre. Su papel en Servir y proteger —donde interpretó a Antonio Torres Morales durante más de mil episodios— marcó un hito en su trayectoria televisiva, reforzando su conexión con la audiencia y su prestigio dentro del medio.

Su recorrido incluye también una sólida presencia en festivales y producciones teatrales de gran envergadura, como En casa, en Kabul, El discurso del rey, La cocina, Festen, La Orestiada, Intocables o Equus, continuando así una línea de trabajo que combina técnica, sensibilidad y una gran exigencia artística.

A lo largo de su carrera, ha sido reconocido con premios como el GAVA al Mejor Actor de Cine, el GAVA al Mejor Actor de Televisión, el galardón a Mejor Actor del Festival de Cine de Alfaz del Pi, la Mención Especial del Jurado en la Semana de Cine de Medina del Campo, así como un Premio MAX por su labor como empresario teatral.

Casado con Marta Molina, es padre de Samuel y Olivia, y compagina su labor interpretativa con su faceta como productor a través de su propia compañía, Norma Arte, desde donde impulsa proyectos teatrales y audiovisuales.

Meticuloso, intuitivo y profundamente comprometido con su oficio, Roberto Álvarez ha construido una carrera marcada por la constancia, la disciplina y el amor por la interpretación. Su trayectoria sigue creciendo con nuevos retos profesionales que refuerzan su papel como una de las figuras indispensables de la escena española contemporánea.

A lo largo de su carrera, ha sido reconocido con premios como el GAVA al Mejor Actor de Cine, el GAVA al Mejor Actor de Televisión, el galardón a Mejor Actor del Festival de Cine de Alfaz del Pi, la Mención Especial del Jurado en la Semana de Cine de Medina del Campo, así como un Premio MAX por su labor como empresario teatral.

Casado con Marta Molina, es padre de Samuel y Olivia, y compagina su labor interpretativa con su faceta como productor a través de su propia compañía, Norma Arte, desde donde impulsa proyectos teatrales y audiovisuales.

Meticuloso, intuitivo y profundamente comprometido con su oficio, Roberto Álvarez ha construido una carrera marcada por la constancia, la disciplina y el amor por la interpretación. Su trayectoria sigue creciendo con nuevos retos profesionales que refuerzan su papel como una de las figuras indispensables de la escena española contemporánea.